Niños en riesgo de probeza relativa


La noticia es cuanto menos preocupante. El estudio Infancia en España 2010-2011, presentado por UNICEF concluye que en España casi uno de cada cuatro niños, cerca del 25 por ciento, está en riesgo de pobreza relativa, es decir, que viven en hogares que tienen unos ingresos inferiores al 60% de la media nacional, que para una familia de dos adultos y dos niños se sitúa en unos 16.000 euros anuales.

La situación es tan preocupante que la pobreza infantil en nuestro país está por encima de la tasa de pobreza de la población total, que es de 19,5%. Además, nos sitúa a la cola de los 27 países miembros de la UE, sólo superada por Rumanía, Bulgaria, Letonia e Italia. Además, España destaca porque este porcentaje presenta una tendencia ascendente desde hace seis años.

Ser un niño pobre en España no significa pasar hambre, pero sí tener más posibilidades de estar malnutrido; no significa no acceder a la educación, pero sí tener dificultades para afrontar gastos o abandonar de forma temprana los estudios; no significa no poder ir al médico, pero sí tener problemas para pagar algunos tratamientos.

En los hogares con niños en los que ninguno de los adultos trabaja, el riesgo de pobreza se eleva a un 62,8%. Por otro lado, el informe señala que el nivel de gasto público destinado a familia e infancia se encuentra entre los más bajos de los países ricos y en último lugar entre los europeos, por lo que se debe de mejorar considerablemente la planificación de políticas sociales. Hay que poner a la infancia en el corazón de dichas políticas, porque ellos son el futuro.

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