La carretera de los “safaris humanos” sigue abierta

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Igual que existen safaris de animales donde la gente puede ir a contemplar a las especies más salvajes de la selva, existen los “safaris humanos“, todo un escándalo teniendo en cuenta que nos encontramos en el siglo XXI. A estas alturas, no es posible que se siga haciendo un turismo tan irresponsable.

Uno de los casos es el que puede verse en las islas Andamán, un grupo de islas en el Golfo de Bengala. Allí, existe una carretera que todavía sigue abierta diez años después de que el Tribunal Supremo de la India ordenara su cierre.

Esta carretera, llamada Andaman Trunk Road (ATR), atraviesa la reserva de los indígenas jarawas y ha sido objeto de la condena internacional por facilitar la explotación de la tribu. Los “safaris humanos” consisten en la promesa que se les hace a los turistas de poder avistar a los indígenas, de la misma manera que se observa a los animales en parques naturales o zoos. Esta práctica fue denunciada por primera vez por la organización Survival en 2010.


Desde entonces, el periódico británico Observer ha sacado a la luz cómo los turistas y la policía han sido “pillados” cuando entraban a la reserva para ver y filmar a la tribu.

En mayo de 2002, el Tribunal Supremo de la India ordenó a la administración de las Andamán que cerrara la ATR, pero las autoridades de las islas se han negado a hacerlo. La investigadora senior de Survival Sophie Grig se ha desplazado a las Andamán para pedir el cierre de la carretera y que se establezca una ruta alternativa.

“Puede que las autoridades de las Andamán estén tomando medidas para intentar controlar el uso de la carretera, pero está claro que estas medidas no van a la raíz del problema. El hecho es que 250 vehículos aún entran en la reserva a diario. La única forma de asegurar que los jarawas gozan de libertad para elegir su modo de vida por sí mismos es cerrar esta carretera ilegal”, ha afirmado el director de Survival International, Stephen Corry.

Derechos humanos,
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