Derechos de las personas mayores

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Lo cierto es que son pocas las personas que conocen realmente los derechos de las personas mayores. La Declaración Universal de los Derechos Humanos les dedica un artículo desde su aprobación en 1991, pero actualmente los mayores viven todavía con carencias debido al incumplimiento de estas normas. Conocimiento, respeto y aplicación son los objetivos fundamentales para que no queden al margen de la sociedad. Además, es importante destacar que cada vez el porcentaje de tercera edad es mayor en los países desarrollados, ya que la esperanza de vida es cada vez mayor. Los mayores tienen una mejor salud, son más activos y tienen ganas de participar en la toma de decisiones.

La clave está en enseñar a cuidarlos del mismo modo que nos gustaría que nos cuidaran a nosotros, pues algún día todos pasaremos por esa etapa. Todas las personas deben tener derecho a un nivel de vida adecuado, que asegure salud, bienestar, alimentación o vivienda. También ropa, asistencia médica y los servicios sociales necesarios. Se les reconoce también el derecho a seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de los medios de subsistencia por circunstancias independientes a la voluntad propia.

Se debe procurar un respeto por su entorno, deben poder vivir en lugares seguros, adaptables a sus preferencias y a sus capacidades, además de poder residir en su propio domicilio el máximo tiempo posible. Es muy importante que se les permita compartir sus conocimientos y habilidades con los jóvenes, aprovechar las oportunidades de prestar servicio a la comunidad y de trabajar como voluntarios, así como formar movimientos o asociaciones de personas de edad avanzada.

Se merecen todos los cuidados, los cuales implican tener acceso a servicios de atención de salud para mantener o recuperar un nivel óptimo de bienestar físico, mental y emocional, así como prevenir o retrasar cualquier enfermedad. Cualquier ayuda les facilitará su autorrealización porque podrán desarrollar mejor su potencial, a través de recursos educativos, culturales, espirituales y recreativos. En cuanto a la dignidad, se insta a no someter a ninguna persona a explotaciones y malos tratos físicos o mentales, sino esforzarse para que reciban un trato digno y se les valore como personas con experiencia que ya han vivido muchas cosas, de las cuales los más jóvenes tenemos que aprender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *