Personas con discapacidad y pobres


Es una pena que se den casos de exclusión social. Uno de los colectivos más afectados son los discapacitados, aparte de tener más dificultades para encontrar empleo, deben supera una serie de obstáculos como adaptar diversos aspectos y bienes materiales de la vida cotidiana. Comenzando por el hogar, el automóvil o la necesidad pagar de su propio bolsillo intervenciones quirúrgicas de elevado coste. Es por eso que quienes carecen de ingresos suficientes o las ayudas no les llegan, se ven incapaces de afrontar estos cambios, por lo que terminan por aumentar su discapacidad o desarrollarla en los límites de la pobreza.

Es bien sabido que la combinación de pobreza y discapacidad puede ser nefasto, la mezcla supone una calidad de vida muy inferior a la que todo el mundo debería tener derecho. Pero además la misma pobreza puede generar discapacidad, obligando a una reducción de los recursos disponibles porque obliga a transformar la vivienda o requerir asistencia sanitaria adecuada.

En cualquier caso pensamos que serán necesarios cambios estructurales que favorezcan la inclusión social para este grupo. Todos los que les rodeamos debemos ser conscientes de que hay personas con discapacidad más débiles, cuentan con un nivel inferior de estudios debido a la discriminación en el ámbito educativo, menos oportunidades para acceder al mercado de trabajo y la situación de paro y precariedad laboral. Todo esto les afecta con mayor intensidad y realmente sufren para poder seguir adelante con dignidad.

Según Naciones Unidas, más del 80% de las personas con discapacidad que viven en los países en desarrollo son pobres.

Las ONGs de Madrid piden al Ayuntamiento que no suspenda las subvenciones

El pasado verano, el Ayuntamiento de Madrid anunció que va a suspender las convocatorias de subvenciones para 2010 y 2011 y las diferentes ONGs de la capital se echaron las manos a la cabeza y emprendieron una lucha para que esto no ocurra. Esta semana, Juan Luis Lillo, presidente de la Federación de ONG de Desarrollo de la Comunidad de Madrid (Fongdcam) ha hecho llegar a Gallardón 103 cartas de ONG de desarrollo que solicitan que se rectifique la decisión de suspender las subvenciones y piden al ayuntamiento que mantenga su compromiso en la lucha contra la pobreza.

“La partida presupuestaria para subvenciones de cooperación al desarrollo de 2010, aprobada por el Ayuntamiento de Madrid, tenía un monto de 13 millones de euros, apenas un 0,2% del presupuesto anual, muy poco comparado con otras partidas de índole muy diferente y de menos calado social, como la de reemplazar todas las papeleras, que ha supuesto un gasto de 72 millones de euros” apuntó Lillo, y añadió que si se lleva  acabo esta medida, se dejará sin continuidad muchos proyectos y el proceso de desarrollo de miles de familias. El presidente de Fongdcam quiso dejar claro que el gobierno de España y los Gobiernos autonómicos se comprometieron a luchar contra la pobreza y si el Ayuntamiento sigue adelante con la suspensión de las subvenciones estará incumpliendo su compromiso.

“La cooperación no es la guinda de un pastel que adorna los días felices. La cooperación al desarrollo es un compromiso político con los más pobres y con la lucha contra la pobreza y el hambre, aquí y en los países menos desarrollados, que pagan con creces las crisis que no han provocado. Por eso es necesario que siga teniendo su hueco en los presupuestos públicos” terminó Lillo. Efectivamente todos podemos poner nuestro granito de arena en la solidaridad y el compromiso con los más pobres, pero es muy importante el respaldo de las administraciones públicas. Veremos que pasa finalmente con las subvenciones…


Un libro sobre las personas sin hogar

¿Te gustaría conocer de primera mano cómo es el trabajo de los profesionales que se acercan a los “sin techo”? Pues hazte con un ejemplar del libro “Un despacho sin puertas. Trabajo de calle con personas sin hogar”. Este libro, presentado en colaboración por la Fundación RAIS y la Obra Social de Caja Madrid narra la experiencia de trabajadores sociales, psicólogos y técnicos de integración social que se acercan a las personas sin hogar para que éstas puedan mejorar su calidad de vida y acceder a los recursos diseñados para ellas. El título del libro refleja perfectamente cómo estos profesionales huyen de estar trabajando virtualmente entre cuatro paredes y hacen de la calle su despacho, viviendo en primera persona los problemas de las personas sin hogar. El trabajo de calle de estas personas anónimas es una herramienta fundamental para evitar el aislamientos social.

Este libro tiene como origen un estudio realizado por las dos organizaciones que lo han puesto en marcha, que supuso un acercamiento a la problemática de las personas que viven en la calle desde una perspectiva psicológica además de sociológica. Un despacho sin puertas está dividido en cinco bloques y en cada uno de ellos se da voz a diferentes profesionales que comparten su experiencia a lo largo de sus años de trabajo en la calle. Después de todos estos años trabajando, los psicólogos y trabajadores sociales se han dado cuenta de que la exclusión social puede darse de manera muy rápida y que genera un sentimiento de frustración en los afectados. Por eso quieren hacer llegar a los ciudadanos este libro, para concienciar a la población de que es un problema real que afecta acuchas personas.

En el primer bloque del libro, el profesor Joaquín García Roca propone una serie de reflexiones para aproximarnos a esta realidad social. En el segundo bloque, el director general de RAIS, Jose Manuel Caballol, cuenta la experiencia de esta entidad privada sin ánimo de lucro. En el tercer bloque, Jon Etxeberría, trabajador social, da las claves básicas del trabajo en la calle con personas sin hogar, las técnicas y estrategias de esta labor. El bloque cuarto hay entrevistas y experiencias personales y una guía de buenas prácticas llevadas a cabo en el territorio español en esta materia. Por último, el quinto bloque presenta la síntesis y el análisis de un grupo de discusión de responsables de entidades de voluntariado en Madrid. Sin duda, éste puede ser un libro de cabecera, del que vamos a aprender y que no nos dejará indiferentes.