Día Mundial contra la Esclavitud Infantil
Millones de niños y niñas ven cada día como su infancia se desvanece entre interminables jornadas laborales. Muchos de ellos sufren tratos vejatorios, realizan esfuerzos físicos nada apropiados y tienen responsabilidades ajenas para su edad. La mayoría de ellos elaboran productos que se comercializan en Europa y en el resto de Occidente.

Hoy, 16 de abril, se celebra el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil. Se trata de denunciar el empleo de menores en guerras y trabajos precarios, incluida la prostitución. Aún hoy en día los intereses económicos se antemponen a los valores éticos.

Muchos niños dejan de serlo antes de hora. La mayoría de ellos viven rodeados de extrema pobreza, marginación social y no pueden acceder a la educación. Se estima que hay más de 400 millones de niños esclavos en todo el mundo (menores de 14 años). Es más preocupante la cifra de que 165 millones de ellos tienen menos de 5 años.

Por todo esto, ONG internacionales y organsimos y organizaciones misioneras han reiterado sus llamamientos para luchar contra la esclavitud infantil, que sigue vigente en muchos países del mundo. Por ejemplo, en la India y Afganistán niños y niñas trabajan en la industria del ladrillo. En Brasil, los esclavos hacen el carbón usado en la fabricación de acero para automoviles y otras piezas.

En Birmania, muchos niños se dedican a la cosecha de caña de azúcar y otros prodcutos agrícolas, mientras en China preparan explosivos y fuegos artificiales usados en pirotecnia. Se trata de una larga lista de países en la que podríamos incluir otros como Sierra Leona, República Democrática del Congo, Benin, Egipto o Costa de Marfil.

La elección de esta fecha no es casual. Se rinde homenaje a Iqbal Masih, un niño paquistaní de 12 años que consiguió liberarse de sus “amos” y trabajó por la liberación de otros niños hasta que fue asesinado el 16 de abril de 1995, a manos de las mafias de los fabricantes de alfombras.